sábado, enero 20, 2007

Matar a sangre fría.

Matar a sangre fría es un deporte de contacto mental. Para empezar, no estoy hablando de matar físicamente, sino emocionalmente. A veces los asesinos a sangre fría son menos peores que aquellos que, valiéndose de las debilidades de su presa, la van destruyendo poco a poco, cortándole las venas de su espíritu, desvalijándolas de su protectora piel y sobre todo minimizándolas de tal forma que terminan pensando que no valen la pena ni como ser humano ni como lo que nacieron, hombre o mujer. Y así, el asesino (a) va despojando de sus ideales, sueños y cualidades a su víctima, le van quitando ladrillo a ladrillo su fortaleza espiritual, sus creencias y la flama de un amor mal entendido, termina por quemar fatalmente al muerto (a) en vida. Así son los delincuentes morales, saben todo, averiguan hasta la última celula de un inocente soñador (a) y juegan a matar, sin darse cuenta que van a terminar mas fríos que la persona que creyó y confió en ellos. Los depredadores inhumanos, terminan siendo humanos, se hacen viejos, se hacen arrugados como todos y terminan pagándole a un extraño sus servicios por que no hay nadie, nadie al final de su camino que los acompañe y pensar que tuvieron no una, sino varias oportunidades. Ces´t la vie.

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